Como atender y gestionar de una manera holística las EMOCIONES y SENTIMIENTOS II. Siento una EMOCIÓN, qué hago?

En el artículo anterior decía: «La emoción es una sensación corporal amplificada poco definida, por lo que la mente racional aún no la puede identificar. La amplificación de la sensación puede ser provocada por una situación o agente externo, que emite una vibración que entra en resonancia con la vibración de algún aspecto dormido de nuestro mundo interno «.

Cuando noto algún movimiento energético que me provoca una sensación (EMOCIÓN), es muy importante seguir los siguientes pasos:

1. Ubicar en el cuerpo la sensación (EMOCIÓN), por ejemplo la barriga, el estómago, el pecho, etc.

2. Acoger la sensación relajando la zona donde la noto, respirando-la, sintiendo y aceptando que forma parte de mí.

3. Dejar que el cuerpo la «gestione», la transforme, como si se tratara de un embarazo.

4. No tener prisa por identificarla, pero mantener la conciencia y seguir «gestándola» todo el tiempo que sea necesario hasta que se transforme en un sentimiento que la mente pueda ver e identificar con claridad.

5. Discernir y discriminar el sentimiento dormido que había en mí del hecho o situación que lo ha desvelado.

6. Analizar el sentimiento propio por una parte, y el hecho o situación que lo ha desvelado por otra, valorando si el hecho o situación que lo ha desvelado es proporcional a la magnitud y / o intensidad del sentimiento que se ha desvelado en mí.

7. Si en el punto 6 veo que no hay proporcionalidad, predisponerme a recibir información del inconsciente, por ejemplo por medio de sueños, flashes recuerdos, sinergias, etc, para poder llevar a la conciencia cual / es experiencia / as del pasado pueden haber contribuido a magnificar el sentimiento.

8. Tanto si hay proporcionalidad como en su defecto, plantearme qué hago con el sentimiento, una vez identificado.

Especialmente para los pasos 5, 6 y 7, es posible que, en una primera etapa de este aprendizaje, necesites un acompañamiento profesional para hacer un discernimiento, discriminación y análisis cuidadosos y con la máxima objetividad posible. Después de un tiempo de práctica acompañada, te será fácil hacer una buena gestión de tus emociones y sentimientos.

Es probable, estimada lectora y estimado lector, que esta manera de atender y gestionar las emociones holísticamente te resulte familiar, pero detente a pensar si lo aplicas a la práctica y como lo aplicas, a reflexionar como está de relajado y poroso el tu cuerpo para acoger, como es el espacio y el tiempo que le dedicas. ¿Qué dificultades tiene la mente y como la ayudas. Con qué constancia lo practicas. Como es el hábito adquirido hasta ahora, y cómo introducir el nuevo.

Esta práctica, con cada paso, te lleva, poco a poco, a asumir la responsabilidad de las propias emociones, y el aprendizaje de su gestión. En caso de que no consigas resultados, te puedes preguntar en cuál de los pasos estás todavía poco entrenado / a, o a cuáles no le dedicas el tiempo necesario.

Ramon V. Albareda
Psicólogo. Teólogo. Sexólogo
Creador de ESTEL, Centro de Crecimiento Personal y
Escuela de Estudios Integrales

 

Próximo artículo: III. He identificado un SENTIMIENTO, ahora qué hago?

2019-05-07T23:46:31+00:00

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