Respuestas a preguntas sobre diferentes temas IV Tema: ATRACCIONES PERSONALES (bis)

He titulado este artículo “atracciones personales (bis)” porque quiere ser un complemento del anterior. Tratándose de un tema complicado y difícil, es necesario ampliar los comentarios y aportaciones.

Si nuestros sentimientos, pensamientos y acciones no se encontraran afectados o condicionados por patrones antiguos incoherentes, heredados o grabados en la concepción, embarazo, parto y / o primeras experiencias de vida, los cuatro pasos descritos en el artículo anterior serían suficientes para descubrir e integrar en la propia identidad aspectos ocultos, activados por resonancia a través de la persona por quien sentimos atracción

Si nuestros sentimientos, pensamientos y acciones no se encontraran afectados o condicionados por patrones antiguos incoherentes, heredados o grabados en la concepción, embarazo, parto y / o primeras experiencias de vida, los cuatro pasos descritos en el artículo anterior serían suficientes para descubrir e integrar en la propia identidad aspectos ocultos, activados por resonancia a través de la persona por quien sentimos atracción. En la práctica es más complicado. Como somos hijos de una cultura fundamentada en un modelo cerrado y exclusivo de pareja, cuando uno de los miembros de la pareja siente atracción por una tercera persona casi siempre se despiertan los patrones antiguos: en la persona que siente la atracción se le activa el patrón del cierre y la exclusividad, es decir, tiende a polarizarse en la tercera persona y no sabe cómo incluir a su pareja. Esta actitud de quien siente la atracción, como es obvio, despierta y amplifica los celos del otro miembro de la pareja por el hecho de sentirse excluido. Este hecho constituye una buena oportunidad para destapar las heridas del pasado y trabajar para curarlas. Quiero decir que no es negativo que se despierten experiencias conflictivas del pasado, ya que esto nos ofrece una oportunidad de oro de ver patrones antiguos, diferenciarnos de ellos y separarnos de su influencia. Esta no es una tarea sencilla ni breve. Generalmente se hará indispensable un acompañamiento profesional de alguna persona que tenga la preparación humana y profesional adecuada para este tipo de trabajo específico de transformación holística.

No es negativo que se despierten experiencias conflictivas del pasado, ya que esto nos ofrece una oportunidad de oro de ver patrones antiguos, diferenciarnos de ellos y separarnos de su influencia

Las atracciones, por lo tanto, no se han de reprimir, ya que aportan informaciones que nos permiten depurar el pasado y liberarnos de la influencia de patrones patológicos que interfieren el fluir de la energía en el presente. Si queremos dar pasos adelante y dejar de repetir patrones y conductas conflictivas ancestrales, necesitamos acoger la atracción, y también todo lo que la atracción reconocida, aceptada y compartida verbalmente con la pareja pueda despertar en todos los miembros implicados que se sientan motivados para aprovechar esta oportunidad para explorar heridas del pasado, trabajar para curarlas y aprovechar la experiencia para extraer aprendizaje y construir conocimiento.

Este trabajo es difícil. Requiere mucho coraje, paciencia y constancia por parte de paciente y acompañante

Este trabajo es difícil. Requiere mucho coraje, paciencia y constancia por parte de paciente y acompañante. No hay duda de que este es un verdadero camino de crecimiento integral, que sana las heridas de nuestro origen y promueve una auténtica transformación holística. También es una de las mejores maneras de influir en la curación y transformación de heridas contenidas en la herencia familiar ancestral y de evitar que afecten nuestra descendencia.

Para comprender mejor esto que acabo de decir, imagínate que tu abuelo compró una casa, hace quince años, con la ayuda de una hipoteca. El Banco le dejó el dinero que le faltaban para poder comprar la casa por medio de un préstamo hipotecario, a devolver en cuotas mensuales durante veinte años. Tu abuelo muere cuando aún faltan cuatro años de cuotas mensuales para liquidar la hipoteca. Tu abuelo te deja a ti, en herencia, la casa. Para hacerte tu la casa tienes que aceptar responsabilizarte de las cuotas pendientes hasta liquidar la hipoteca, aunque no hayas sido tú quien firmó el contrato hipotecario sino tu abuelo. Si tú aceptas la carga pendiente de la hipoteca y pagas las cuotas de los cuatro años pendientes hasta liquidar la hipoteca, no sólo te liberas tú de esta carga sino que también liberas a tu abuelo y a tus hijos, si ellos heredan la casa , una vez tú ya hayas liquidado la totalidad de la hipoteca. Esto es fácil de decir, pero ahora imagínate que tú no tienes dinero suficiente para pagar la parte pendiente de la hipotética … Comprendes la dificultad?

Las cosas que tú dejes pendientes, así como las que hayan dejado pendientes tus antepasados ​​constituyen un acarreo (el karma) para las generaciones futuras.

A partir de lo expuesto en este artículo y en el anterior podemos afirmar que la mejor manera de ayudarnos a nosotros mismos, de ayudar a nuestra descendencia, y de ayudar también a nuestros antepasados ​​es responsabilizarnos de nuestro karma con todo lo que implica, ya que esto libera toda la línea de herencia, tanto el ascendente como la descendente.

Aplicaciones prácticas de lo que he dicho anteriormente:

  1. Nos conviene conocer en profundidad los conflictos o alteraciones de nuestro contenido vital, heredados de nuestros antepasados ​​o grabados en el origen de nuestra vida: concepción, embarazo, parto y primeros años de vida.
  2. Las experiencias y vivencias que despiertan los conflictos ocultos, inconscientes, son una oportunidad de oro que la vida nos regala. Por lo tanto, bienvenidas experiencias!
  3. Una tarea muy importante e imprescindible es discernir el conflicto que se generó en el pasado, definirlo con la máxima precisión posible y diferenciarlo del conflicto actual o situación que la ha despertado, ya que la tendencia es mezclar (proyectar) en situaciones presentes el conflicto del pasado, lo que provoca una confusión entre lo que pertenece al presente y lo que pertenece al pasado. Este discernimiento suele ser una tarea muy difícil. Hace falta todo un proceso y un acompañamiento profesional adecuado para aprender a utilizar la “proyección” como una herramienta de discriminación de que pertenece al presente y que al pasado.
  4. Hay que reconocer y aceptar como propios los conflictos que se despierten, aunque nos hayan sido transmitidos en herencia o por conductas inapropiadas de nuestros progenitores sin responsabilidad por parte nuestra en el momento que se nos transmitieron.
  5. Evitar la queja, liberando los antepasados ​​de toda responsabilidad, entendiendo que ellos hicieron lo mejor que sabían y podían hacer, dadas las circunstancias que rodearon su vida. No hay culpables. Ahora sólo hay un responsable, que eres tú, que has tomado conciencia de que eres depositario de una energía que necesita ser depurada para que se pueda transformar de una manera constructiva.
  6. También hay que evitar proyectar en el presente, a la pareja por ejemplo, un conflicto que tiene su raíz en el pasado, diferenciando la situación presente, que la ha despertado, el momento en que se instaló el conflicto, que pertenece al pasado.
  7. Para poder curar una herida del pasado, que está interfiriendo en el presente, es imprescindible asumir el conflicto como propio, aceptando las consecuencias en el “aquí y ahora”: dolor físico, emocional, mental …, y poco a poco irse pacificando con estas consecuencias hasta que vayan perdiendo fuerza y ​​desaparezca la influencia.

Como conclusión podemos afirmar que todo lo que desvela conflictos ocultos, inconscientes, aunque nos hayan sido transmitidos por nuestros antepasados, cuando han pasado a nosotros ya forman parte de nuestra identidad

Como conclusión podemos afirmar que todo lo que desvela conflictos ocultos, inconscientes, aunque nos hayan sido transmitidos por nuestros antepasados, cuando han pasado a nosotros ya forman parte de nuestra identidad, como en el ejemplo de la hipoteca. Nunca podremos resolver estos conflictos quejándonos y sintiéndonos víctimas, y tampoco proyectándolos en otras personas, en la pareja por ejemplo, ya que la relación con la pareja a menudo no es el verdadero conflicto. Quiero decir que en la pareja se manifiesta, pero el conflicto tiene raíces más profundas, y sólo si vamos a las raíces podremos conseguir una solución definitiva y no sólo temporal y pasajera. Si cortamos una mala hierba, lo que se ve, que sale al exterior, la mala hierba volverá a crecer. Sólo si lo arrancamos de raíz evitaremos que aquella maleza perdure.

Ramon V. Albareda
Psicólogo. Teólogo. Sexólogo
Creador de ESTEL, Centro de Crecimiento Personal y
Escuela de Estudios Integrales

2020-02-15T10:47:59+00:00

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