Este mes de abril hemos estado trabajando en la ESCUELA DE LLOBERA, una escuela rural con una trayectoria de 100 años.
En nuestro viaje vital, a menudo estamos enfocados en el mundo exterior, en las demandas del día a día y en las interacciones con los demás.
Pero, ¿qué ocurre con ese universo rico y complejo que reside dentro de nosotros? Tanto si somos niños con un mundo emocional en efervescencia como adultos con una trayectoria llena de experiencias, la capacidad de dirigir nuestra mirada interior hacia las profundidades de nuestro ser es fundamental para el bienestar y para construir relaciones sanas.
Esta mirada interior nos permite conectar con nuestro mundo más primario: las sensaciones que nos informan, las emociones que nos impulsan, y los pensamientos que moldean nuestra realidad. Aprender a observar este paisaje interno sin juicio, con curiosidad y aceptación, es el primer paso para comprendernos mejor y, por tanto, para gestionar de manera más efectiva lo que emerge. Negar o ignorar ese mundo interior sólo conduce a la desconexión, a la tensión y, en última instancia, a dificultades en nuestra relación con nosotros mismos y con los demás.
En Estel, creemos firmemente en esta «Mirada amplia de la Sexualidad» que va más allá de la concepción puramente física. Entendemos la sexualidad como una fuerza vital, una fuente de creatividad, de sanación y de profunda conexión.
Recientemente, hemos tenido la maravillosa oportunidad de compartir esta visión con los niños en la Escuela de Llobera. Desplazarnos hasta allí para realizar talleres de conciencia corporal-energética en este marco de la sexualidad ha sido una experiencia enriquecedora. Observar cómo los niños y niñas exploran su cuerpo, toman conciencia de sus sensaciones y aprenden a expresar sus emociones de una manera saludable, es un testimonio de la importancia de introducir esta mirada interior desde pequeños.
Estos talleres no sólo les proporcionan herramientas para comprenderse mejor ahora, sino que también siembran las semillas para futuras relaciones basadas en la comprensión, el respeto y la comunicación auténtica. Enseñarles a escuchar su cuerpo, a identificar sus emociones y a gestionarlas de forma asertiva es un regalo que les acompañará toda su vida.

Escuela de Llobera, Solsona- ZER el Solsonés
Esta enriquecedora experiencia en la Escuela de Llobera nos recuerda la importancia de sembrar la semilla de la conciencia corporal-energética y la inteligencia emocional desde las primeras etapas de la vida. Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a la Escuela de Llobera por abrirnos sus puertas y por su predisposición a explorar nuevas formas de acompañar el crecimiento integral de sus alumnos. Esperamos que esta colaboración haya sido tan provechosa para ellos como lo ha sido para nosotros, y que los conocimientos y herramientas compartidos sigan inspirando una mirada interior curiosa y compasiva en los niños.
Esta experiencia en la Escuela de Llobera reafirma nuestra convicción: trabajar la mirada interior, ya sea en la infancia o en la edad adulta, es un camino esencial para la salud emocional, para la construcción de relaciones sanas y para la plena realización de nuestro potencial.
ESTEL, Centre de Creixement Personal i Escola d’Estudis Integrals