En esta etapa, Estel atraviesa fronteras y es reconocido más allá de nuestro entorno.
El trabajo llega a Estados Unidos, California y Esalen, llevando el Holismo Integral como camino de sanación y crecimiento espiritual.
Asimismo nacen nuevos proyectos y redes como la Asociación Estela. Es el tiempo de la colaboración, la expansión y el reconocimiento.
El Holismo Integral toma forma definitiva: unir cuerpo, energía y espíritu en una sola conciencia viva.
Estel se convierte en escuela, puente y faro; un espacio que inspira a otros centros y profesionales en todas partes.
El movimiento ya no es sólo interno- ahora el latido de Estel resuena en muchos lugares del mundo.
